La relación con el cliente  

 

Un nuevo proyecto debe dar un producto atractivo, accesible, comprensible, inteligente, consecuencia de la inspiración y la experiencia.  Resultado de analizar en profundidad las necesidades del cliente, del descubrimiento de la esencia a comunicar. En definitiva, un proyecto individual y atractivo cuyo resultado impacte en su público.

 

En el proceso de creación tanto de los conceptos, la gráfica, multimedia o las imágenes, mantenemos un diálogo constante con el cliente, para ir puliendo y afinando todas las partes, y no damos por finalizado el trabajo hasta su pleno convencimiento.

 

Necesitamos la colaboración del cliente, no es posible hacer un buen trabajo para un cliente indiferente, necesitamos su apoyo y su voluntad de colaboración.

 

El cliente debe ser el primero en estar seguro de su producto y querer algo bueno. Mostrar la utilidad y seducción significa no mentir sobre él. 

 

 

Nos gusta trabajar con clientes que tienen un producto que nos gusta, que también desearíamos tenerlo, eso hace que hagamos un buen trabajo y no tengamos que mentir. 

 

 

Sobre la creación

 

La creatividad no es un trabajo más, la rutina destruye el alma de una creación, por simple que sea un trabajo, es necesario trasmitir emociones.

 

Inventar, crear, producir imágenes con historias con finales abiertos, que requieran la complicidad del espectador sobre temas inexplorados o conceptos inusuales.

 

Las cosas y los seres tienen una parte visible evidente y otra oculta que hay que descubrir, generalmente esta es la esencial, la más honesta y coherente.

 

Crear imágenes y conceptos con éxito provoca y desencadena en el espectador una serie de experiencias, trasmite sensaciones y nuevos conocimientos, y debe ser lo suficientemente abierta para abarcar al mayor número de personas, con distintas percepciones.

 

Cuando tienes una idea, tienes que saber escoger el material adecuado para realizarla, un material costoso o un gran equipo no te proporcionará un gran trabajo. Una simple cámara de usar y tirar puede darte mucho más, si tu idea es poderosa.

 

La creación comercial está sujeta al propio producto, su forma, su función, su utilidad, a la aprobación de tu cliente y después al éxito que provoque en el público. La creación “artística” es ajena a todas estas condiciones. Al artesano le cuesta mucho más crear una obra porque tiene que adaptarla.

 

La creación comercial está sujeta al propio producto, su forma, su función, su utilidad, a la aprobación del cliente y posteriormente al éxito que provoque en su público. 

 

El difícil equilibrio entre la respuesta emocional y la racional en una creación.

 

Tenemos que propiciar un estado, buscar un entorno ideal, una cierta disposición, investigando y trabajando. La idea aparecerá cuando menos lo esperemos. 

 

 

Sobre la tecnología

 

La introducción del medio digital ha cambiado radicalmente la forma de trabajar i representar las imágenes.

 

La facilidad para producir realidades alteradas ha traído y traerá artistas nuevos, los medios cambian constantemente y por tanto la creación de los mensajes debe hacerlo a su vez.

 

La realidad (que nunca lo fue en el ámbito de la representación) ahora carece de sentido, la fotografía ha dejado de ser una prueba de la realidad. Sin embargo, el concepto sigue siendo poderoso, una imagen perfectamente ejecutada pero con un concepto pobre sigue dando una imagen insuficiente, con falta de interés o atractiva.

 

El concepto debe adaptarse a estos medios cambiantes pero sigue siendo la parte fundamental, el talento para crear un concepto y la habilidad para representarlo a la par de adaptarlo al medio es lo mejor que puede ofrecer un creador.

 

El poder de una buena imagen proviene del alma o el duende que su creador ha sabido insuflar y por tanto no importa si esta es analógica o digital.

 

Continuar la tradición con los materiales modernos se traduce en nuevas ideas.

 

 

Sobre nuestra estructura y organización

 

Creemos que una estructura grande no beneficia a los pequeños clientes.

 

Las grandes empresas de publicidad tienen tendencia a abarcar todo tipo de productos, debido a que sus necesidades financieras les obliga a tener clientes de todo el espectro, mientras que un pequeño estudio puede ser más selectivo, especialista. Tiene un punto de vista más subjetivo, al afinar más en su estilo.

 

Debido a nuestra total falta de burocracia, podemos actuar de manera rápida y eficiente, hay pocos malentendidos o informes erróneos que son tan comunes en las grandes empresas.

 

Al especializarnos, solo tenemos acceso a una pequeña parte de los trabajos de publicidad, pero podemos escoger y elegir. 

 

Disfrutamos de gastos pequeños, por tanto somos financieramente independientes de nuestros clientes.

 

 

Sobre nuestro entorno

 

Google proporciona una rápida visión de que es lo que se está haciendo. Por tanto tu trabajo de investigación de un producto no parte desde cero.

 

La mejor ayuda para investigar un producto es tu propio cliente.

 

El eclecticismo y las tendencias dominan el criterio general, por tanto es siempre difícil convencer al cliente de una nueva idea no sujeta al beneplácito general.

 

Tenemos que estar dispuestos y ser capaces de crear un estilo de “moda” contemporáneo, pero dentro de nuestro propio estilo.

 

La tradición no debe seguirse, se debe continuar. 

 

Pasear, subirte a una montaña ayuda a encontrar una buena idea, a la par de la investigación.

 

Un buen concepto debe ser innovador, abierto y flexible.

 

Los trabajos personales sirven para saber que lo que haces no es para ganar dinero si no por vocación.

 

 

Francesc.X.Marty